Cuando llegue el alba

Homenaje a todos nuestros padres en su día

No puedo recordar la letra ni la melodía de aquella canción, pero estoy seguro de que hablaba de un ave que le cantaba al sol en la mañana mientras jugaba, en su vuelo, con los rayos que formaban los huecos de los árboles, y una especie de estribillo sentenciaba que el día iba a ser hermoso.

 

Muy temprano en la mañana, antes de que se fuera a laburar, comenzaba la batalla: primero nos abría la ventana de la habitación, dejaba entrar al sol, que nos pegaba directamente en la cara a mi hermano y a mi, intentando que nos despertara sin 'ensuciarse las manos'; yo, cerrando aún más los ojos, me cubría con las sábanas, me ponía boca a abajo y le gritaba un 'dejá de molestar' atenuado por la almohada. Viendo que no le daba resultado, comenzaba a hacernos cosquillas en los pies, en invierno no era tan insoportable porque nos protegían las frazadas, pero en verano realmente se volvía un suplicio que nos hacía buscar el rincón más alejado de él y hacernos un bollito con la mayor cantidad de ropa de cama que fuera posible. Como último artilugio se tomaba el tiempo de intentar desarroparnos, tironeando rítmicamente las sábanas para que el forcejeo nos despabilara. Finalmente, lo conseguía y se iba a trabajar satisfecho.

 

A nadie le gusta que lo despierten temprano, podría contar esto y decir lo insoportable que era mi padre en las mañanas. Pero él acompañaba cada uno de sus asedios matinales cantando aquella canción, y al final de la batalla, yo rendido, ya sin poder volver a dormirme, tenía una sonrisa en mi cara, y de esa manera me levantaba.

 

La música, cambia la realidad de lo que vemos y de lo que estamos viviendo, es un lugar de encuentro de todas las almas, de todas las eras, de todos los karmas.

 

Ni padres ni hijos somos perfectos, tenemos que ir educándonos mutuamente a través de los años, perdonando y pidiendo perdón, y así aprendiendo. Pero hay puntos de encuentro universales.

 

Este instante que he querido detener para siempre en el tiempo para mi significa un 'gracias', el darme cuenta de cuánto soy por él, de cuánto fue y sigue siendo por mi. Una reconciliación de todas las cosas, a través de una canción.

 

'Sintiendo su voz aprendí a cantar'


Espero que puedan hacer suyo este momento, y abrazar a su viejo esté donde esté.

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